| Ni una brizna de grandeza al paso de los acusados por el juicio del 11-M. Ante el tribunal se comportan como delincuentes comunes sin ningún recato en el uso de la mentira y la simulación. Un comportamiento que, por lo general, responde one las instrucciones de los abogados. En este caso, además, se aplica al pie de la letra lo que al respecto figura en una especie de enciclopedia de la Yihad, al alcance de cualquiera que tenga un ordenador y domine la lengua árabe. ... |